Por Rab. Yosef Romano.
Un hombre fue diagnosticado con una enfermedad tremenda, tenía que pasar una serie de quimioterapia; sin embargo, se mantenía tranquilo. Explicó: “El vidrio que está delante del automóvil es mucho más grande que el espejito retrovisor. Una lección que podemos aprender de esto es que debemos enfocarnos más en el futuro, en ir adelante, que fijarnos en lo que se quedó atrás. El pasado puede influir en lo qué somos y nos puede guiar, pero no debemos quedarnos ahí, tenemos que ver hacia el futuro”.

Esto es una excelente enseñanza, Rabí Akibá perdió 24,000 alumnos en un pequeño periodo de tiempo. Podría haberse dicho que no es apto para enseñar… pero no hizo eso, no se alejó de su tarea, al revés, la realizó con todo su esfuerzo, empezó a enseñar Torá a cinco nuevos discípulos y gracias a ello tenemos toda la Torá hoy en día.
¿Cómo se adquiere este tipo de perspectiva? Con fe y confianza en el Eterno. Sin embargo, es importante recordar que confiar en D-s no significa que las cosas saldrán tal y como uno anhela. Confiar en Él es entender que hay un plan, Su plan. Incluso las dificultades y las pérdidas provienen de Él y tienen un propósito… es posible que no comprendamos ese propósito, pero innegablemente Él sabe lo que hace. Es importante ser humilde para poder lograr un nivel importante de fe en el Creador. Ojalá logremos ser verdaderamente humildes y poder comprender de todo corazón que D-s hace todo y lo hace para nuestro bien.
Buena semana
Resumido de las palabras de Rab Pésaj Krohn, que esto sea un mérito para que D-s nos proteja en Israel y en cualquier parte del planeta, amén.
