La llave de la salvación

De Rab. Yosef Romano

Si una persona está esperando un paquete, debe estar atenta a la compañía de envíos. Si el repartidor llega a la casa y nadie lo recibe, es probable que le deje una notita para que el dueño recoja su paquete en la oficina de esa compañía, ya sea el correo o una empresa privada. El individuo va con esa nota y recibe su paquete. A pesar de que ese individuo ya es dueño de lo que esté en el correo y ya lo pagó, debe tomar en su mano esa notita para recibirlo.

Lo mismo sucede muchas veces con el rezo, es ese papelito con el cual nos presentamos ante el Eterno para recibir lo que ya nos corresponde. Es posible que a veces exista oscuridad antes de poder recibir ese regalo del Cielo. La persona se siente frustrada, llena de problemas y no ve la luz al final del túnel. Sin embargo, no debe perder la esperanza. Hashem pretende que rece, que se acerque más aún a Él. Las dificultades de la vida muchas veces le ayudan al individuo a mejorarse, a conocer su potencial y realizarlo.

Recordemos que el día en el calendario hebreo empieza en la noche, tal como está escrito: “… y fue de noche y fue de día, un día” (Bereshit 1:5). Esto simboliza que la persona puede vivir un periodo de oscuridad antes de que la luz de su salvación emerja. La salvación muchas veces depende del rezo, una y otra vez, rezar por lo que uno necesita, por lo que anhela. El rezo es la llave para abrir muchas puertas de salvación, ojalá ameritemos ser sinceros en nuestras plegarias y ver muchas salvaciones. Amén.

Basado en las palabras de Rabí Mordejay Groner

Buena semana